Comencé a montar las redes sobre las 7:00 a.m. en la zona denominada “Curva del convento” en el Paraje Natural del Brazo del Este. Coloqué cinco redes, aunque la idea era de montar ocho; menos mal que no lo hice, sino todavía estaría allí. El día fue típicamente otoñal, con una temperatura propia de esta época del año, aunque, al final de la jornada empezó a estropearse, levantándose viento y cayendo algunas gotas.
Capturé un total de 144 individuos, de los cuales 17 fueron recapturas de 12 especies diferentes. Dos de ellas fueron las más interesante para mí: dos escribanos palustres y una recuperación extranjera de ruiseñor pechiazul, que, además de llevar la anilla de metal, portaba otra de pvc alfanumérica en su pata derecha. Las especies capturadas más abundantes fueron los tejedores cabecinegros y los mosquiteros comunes.
Fue una jornada de anillamiento un poco estresante por la cantidad de aves que cayeron, pero, personalmente, muy gratificante.
















